AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 5 de agosto de 2017

every August 5th & Marilyn Monroe



Somos yonkis de algunos recuerdos y de muchas imágenes

Los mejores días son esos en los que no pasa nada, en los que abres la ventana para oler la lluvia y que se escape el humo del cigarrillo, días de saber que estás ahí fuera en algún lugar, sin mis besos, días de imaginar a qué saben tus caricias, de escribir a borbotones mientras la taza de café te mira con lascivia, y yo muero de deseo por élla... Los mejores son éstos en los que te vuelves a confundir y te crees que ya no cabe más belleza ni más dolor en el mundo y en mí, días en los que solamente pasa la vida, y en el barrio te envidian pq te sientes jodidamente VIVA.

Los 5 de Agosto no suelo celebrarlos, por muchos motivos confesables e inconfesables, a pesar de ser mi santo.

Y no lo celebro entre otras cosas porque tal que un día como hoy, tras torturarlas y encarcelarlas, fusilan a 13 mujeres inocentes como 13 ROSAS de guapas, que defendieron, como tantos, la legalidad republicana tras el fin de la Guerra Civil Española. Y no quiero olvidar.

Porque un día como hoy dejó de respirar CHAVELA VARGAS, esa que murió viviendo, intensa y apasionadamente, que siempre se despedía y que siempre regresaba, esa que presumía de no haberse acostado jamas con ningún señor, esa que se desnudaba en cada tema..." que mi canto no es canto, que es algo más allá del dolor, más allá de la angustia, más allá del saber, más allá de todo, del arte en sí mismo”

Porque un 5 de agosto, el ejército alemán toma Varsovia en el 15, y aquí tristemente se promulga la Ley de vagos y maleantes en el 33, para joder a vagabundos, nómadas, proxenetas y cualquier otro elemento considerado antisocial y que posteriormente fue modificada para reprimir también a los homosexuales. Y un 5 de agosto en el país vecino nacía Marine Le pen hace 49 años, que vendrá a darle una imagen renovada a la vieja ultraderecha casposa y fascista. Y un día 5 hace pocos años, más de 3000 bomberos militares y voluntarios portugueses intentaban controlar los incendios que devastaron el centro y el norte del precioso país vecino...

Porque un 5 de agosto aparece MARILYN MONROE muerta, con 8 miligramos de hidrato de cloral y 4,5 miligramos de Pentobarbital por 100 mililitros de sangre, dicen que suicidio... y es esta foto la años después tanto me impactó y definitivamente me hizo dejar de celebrar nada un día como hoy. Con Norma Jeane en decúbito prono y despeinada, imagino susurrándole a la almohada tantos secretos y tanto dolor y tanto amor, en el silencio de una habitación desordenada debidamente con pasión y seguramente también con delito, y la crueldad de aquella madrugada, a solas, como tantas otras veces. Dicen que el mundo se paró de nuevo, aquella noche del 62...

Los mejores días son esos en los que no pasa nada, y nos encontramos sin querer.

Así que ustedes, bichinos míos, pueden y deben disfrutar del día y de la noche, casi como si fuera una de esas últimas ;-)

Bruxina no tanto, pero Nieves os quiere mucho



sábado, 15 de julio de 2017

"No, es que a mí no me gusta la poesía". E. Algeet


Jean Francois Jonvelle, photographe


" Vayas donde vayas siempre hay un gilipollas dispuesto a decir en voz alta: no, es que a mí no me gusta la poesía. Y quedarse tan ancho. ¿No me gusta la poesía? ¿Has escuchado a alguien que diga no me gusta la música, paso del cine, me aburre la pintura? Puedes detestar el reggaeton o dormirte con el jazz, ser incapaz de tragarte una peli de miedo o vomitar con las comedias románticas. Puedes mearte en un cuadro de Miró o bostezar frente a las Meninas de Velázquez. Pero siempre se le concede el derecho a la oportunidad a cualquier arte, porque nunca sabes cuando te va a pillar por los huevos para hacerte estremecer con sus embestidas. Nunca sabes cuándo va a posarse sobre ti y anidar follándote hasta que no puedas pensar en otra cosa. En eso consiste al final. Y sin embargo, hay tantos y tantos que dicen sin ruborizarse que no les gusta la poesía que casi da rabia, joder, que te cabrea hasta ese punto en el que amenazas: te vas a enterar tú y todo tu mundo de notienesniputaidea que vas abanderando.
Y pegas un puñetazo en la mesa, tan fuerte que hasta te haces daño."

Escandar Algeet

lunes, 10 de julio de 2017

Julio 2.1




Quizás la vida sea muy corta
para esperar a quien te pide tiempo
sin probablemente saber lo que quiere.

La misma vida
que algunas noches
también sabe
demasiado breve
para quizás
vivirla

contigo.

martes, 30 de mayo de 2017

Historias de bruxinas cronopias


Historias de bruxinas cronopias,
y otros -famas- que resultaron ser simples -esperanzas-


Gijón, acabando mayo de 2017

Desafortunadamente, por causas ajenas a mi voluntad,

como es la repentina e ilógica decisión UNILATERAL por parte de Manel A.B. (escritor encargado de las cartas de lazo negro del padre Ángel), de cambiar este proyecto,
tras la publicación en redes sociales de mi entrevista en una cadena de televisión,
y tras muchos intentos inútiles por mi parte de hablar con él, para primero saber lo que había ocurrido, y después intentar buscar soluciones posibles,
y después de ver lo que publica Manel en su facebook (llegando incluso a insultar a los lectores y tomando decisiones en este proyecto común, sin previa consulta),

Me veo en la triste y lamentable obligación de anunciar que :

Debo dejar de escribir “Cartas desde Barbastro” con Manel A. B., y cesar así cualquier colaboración acual que teníamos suscrita desde hace años, y que todos conocíais.

Una IDEA es sólo eso, una representación mental de algo, real o imaginaria. Y lejos de negar esa idea inicial y su invitación al proyecto, siempre le nombré, en todos y cada uno de los momentos en los que hablé de LA FE Y LA LUJURIA (primer título que Manel mismo eligió al inicio) y posteriormente CARTAS DESDE BARBASTRO (título que propuse yo posteriormente) . La idea original como dice mi ex-socio Manel A.B., por cierto, no tiene nada de original, desde que los tiempos son tiempos, hay multitud de historias parecidas entre curas y feligresas, y hasta mi amiga La Regenta se muere de risa con estos comentarios...

Y está claro que la obra material es cuestión de dos, que somos quienes escribimos, y que no hay Ángel sin Alma, ni Alma sin Ángel.

Tras muchos días de serena reflexión y análisis, lamento profundamente comprobar su repentina rabia desmedida y sin razón, y lamento que seamos testigos de sus miedos infundados y que seamos víctimas de la valoración excesiva que tiene Manel de si mismo, así como su desmesurado sentimiento de superioridad, que llega a provocar ese trato insultante y despreciativo hacia la obra “Cartas desde Barbastro” y hacia todos nosotros, públicamente.

Y cuando menos, resulta curiosa esa obsesión de que todos quieran robarle sus ideas, si es que las ideas se pueden robar... (pero de ese tema hablaremos otros día...)

Y no diré nada a cerca de la incapacidad de trabajo en equipo por parte de Manel A. B., que nunca quiso integrarse, ignorando el trabajo y el esfuerzo de otros dos profesionales, que actualemente estaban ilustrando y haciendo el diseño gráfico de un magnífico libro, que ya estaba en puertas.

La siguiente carta de Alma no pudo ser publicada por todos estos motivos, y por tanto es aquí donde se da por finalizada la obra en común, en la última publicada, la carta de lazo negro 13

Las siguientes cartas/publicaciones NO pertenecen a este proyecto, ni sus posibles posteriores cambios de guión, ni otros ficticios finales, ni nada... y no pueden por tanto llamarse de igual modo, ni las reconozco, ni tengo por tanto absolutamente nada que ver en ellas.


Atenderé cualquier duda al respecto,
a vuestra entera disposición siempre,

Nieves Bruxina


también en  https://www.facebook.com/DESEOSyAVE...

tubrujafavorita@gmail.com



Os dejo la entrevista personal que me hicieron en tv, la misma que desencadenó todo este ridículo tsunami, por si queréis verla.
Es mi primera vez ante la cámara, y realmente, es cierto, tenéis razón, no tenía obligación de nombrar a nadie, no debería haber nombrado a nadie...
Pero yo soy como soy, y cometí el “error” de nombrar a mi ex-socio varias veces.

Sólamente a él






Anne Sexton





sábado, 20 de mayo de 2017

1 of 365 / leap year


para entender la FÍSICA CUÁNTICA... 
... esa que predice comportamientos paradójicos o increíbles































miércoles, 17 de mayo de 2017

De Mujeres y Eros / Madrid, próximo 20 mayo 2017



Sensualidad, en las calles al caminar,
y sin querer, en las copas de vino,
en los besos que las sellan y los bordes de carmín;
en la tristeza también, pasión siempre, como al llover;
y la seducción al lover sin palabras,
insinuación de los versos por entre el escote
derramándose por entre tus dedos...
Erotismo al respirar,
como si al soñar,
como si de vivir,
se tratase.

Nieves Bruxina






Madrid, próximo sábado 20 de mayo, seis mujeres y un hombre le cantamos al amor, al sexo, al erotismo y a la libertad.
Textos propios y de otras mujeres que han hecho del erotismo un arte literario en mayúsculas.
En el Dinosaurio todavía estaba allí, a las 19:00 horas.
Te esperamos con vino y mucha poesía.
Y muchos Deseos, por una noche, sin Averías ;-)









miércoles, 10 de mayo de 2017

IDEA VILARIÑO / Ya no será


"Entre tus brazos, entre mis brazos, entre las blandas sábanas, entre la noche tiernos, solos, graves, feroces, entre la sombra, entre las horas, entre un antes y un después."

Idea Vilariño




Foto: Frantisek Drtikol


   
YA NO SERÁ

Ya no será
ya no
no viviré contigo
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

IDEA VILARIÑO

Poeta, ensayista y crítica literaria uruguaya, de la Generación del 45.
Traductora, compositora y docente.





Siempre la difícil tarea de escoger un poema.
Al final me he inclinado por el  más conocido de Idea,
precisamente el que escribió cuando puso fin a su relación con Onetti.
Os dejo también un artículo y un vídeo "Uno de nosotros: Idea Vilariño"








“El último hombre de quien debí enamorarme”, le confesaría a la periodista María Esther Gilio. Lo de Idea Vilariño (Montevideo, 1920 - 2009) y Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1909 - Madrid, 1994) fue un tormento de sangre, una historia pasional entre olvidos, tormentas y sonoros aguaceros. Ella tuvo otros amantes, muchos; él arrastraba fama de mujeriego y bebedor. Ella se casaría una vez, él, cuatro; nada impediría sus encuentros tórridos, “Había un hombre que llegaba a mi casa sin aviso, a cualquier hora. Cerrábamos las puertas y las ventanas. Se detenían todos los relojes”. Ella le dedicaría en 1957 Poemas de amor, con el célebre 'Ya no será' él, el Libro de Los adioses.

Se conocieron en Montevideo, allá por 1950, y la relación duró de aquella manera hasta 1974. Al encuentro inicial acudió con unos amigos de la revista Número. A Onetti -cuenta- lo tenía por “cretino”, él por una busca hombres; “él se encontró un ser delicado con una sonrisa giocondina”, ella, con “un seductor muy inteligente”. “Esa misma noche me enamoré de él. Me enamoré, me enamoré, me enamoré”, le contaría a Gilio, biógrafa de Onetti.

Y la vida sigue, en 1953 Onetti se casa con Dorotea Muhr, pero no dejó a Vilariño, ni se preocupó de escondérselo a su esposa. Eran siempre visitas intermitentes. En 1961, una noche mientras estaban juntos fue asesinado por error el profesor Arbelio Ramírez; el destinatario de aquella bala era el mismísimo Che Guevara. Ella, militante, se preparaba para ir a la asamblea. Advertido por la circunstancia, Onetti la paró al llegar al umbral de la puerta: “Si te vas, no me ves más”; se fue. A la vuelta, Idea se encontró una nota llena de insultos y un manojo de poemas hechos añicos junto a la pata de la cama.

Se volvieron a ver en 1974, en el hospital donde él estaba convaleciente junto a su esposa Dolly; ella, los dejó solos, sabía que habían sido amantes. Fue lo de siempre, silencios, besos y llantos. Un año después Onetti recalaría en Madrid donde fue durante años el célebre encamado que todos conocemos, murió en 1994. Idea lo visitó en varias ocasiones.


martes, 2 de mayo de 2017

En un puerto del mediterráneo / H. NORDBRANDT

Anna O. Photography



Yo no sé qué es lo más importante:

      El dulzor especiado del amargo café
mezclado con el sabor del primer cigarrillo de la mañana
      o el olor a pescado y barcos recién pintados.
Los desteñidos vestidos tendidos en cuerdas entre almendros en flor
      o las montañas que los resaltan...

No, ninguna de esas cosas sola, sino todas juntas
      desvelan que yo he aniquilado algo

y que su presencia me va a torturar el resto de mi vida
      porque no le hice caso mientras estuvo aquí.


HENRIK NORDBRANDT
De "Nuestro amor es como Bizancio" ("Alrededores" 1972)






  Henrik Nordbrandt, poeta, novelista y ensayista nacido en Copenhague, Dinamarca en 1945. Estudió lenguas orientales en la universidad y a principios de los años sesenta abandonó su país y se trasladó al sur de Europa para buscar nuevas metas. Es considerado como el máximo representante de la poesía danesa actual, publicó en 1966 su primer libro bajo el título "Poemas". Su consagración como poeta mayor de las letras dinamarquesas llegó con "Partidas y llegadas" (1974), seguido entre otros de "84 poemas" y "Armenia" (1984), "El Temblor de la mano en noviembre" (1986), una antología resumiendo el conjunto de su obra poética, titulada "Nuestro amor es como Bizancio" (2003) y "Hora de visita" (2007).
En el año 2000, Nordbrandt recibió el premio de la Academia sueca para escritores escandinavos conocido como el "Pequeño Nobel" por su libro "Puentes de sueño".


miércoles, 19 de abril de 2017

Alejandra Pizarnik, en el exacto lugar

Foto: carta manuscrita de Alejandra




en el exacto lugar
en q los sueños no
se cumplen, en el
exacto lugar en que
juran ser sueños hasta
su muerte que no
vendrá jamás


Alejandra Pizarnik



martes, 11 de abril de 2017

Cartas desde Barbastro - lazo negro 13

Foto: Miss Cakahuette



San Leonardo de Yagüe (un preinfierno)



Alma,

Yo también te llevo retenida. Aferrada a mí e impregnando todo lo que me rodea. Cómo sino iba a soportar lo que sucede a mi alrededor.

Has de saber que pedí audiencia con el obispo. No podía más y me lancé a ello. Pero no llegué a él, tan solo a uno de sus secuaces (no sé definirlo de otro modo). Me dijo que el obispo no deseaba verme y que le transmitiera a él mis peticiones. Yo le dije que necesitaba que me devolvieran a Barbastro, que si alguna pena hube de purgar, con aquello ya había sido suficiente. No sabes dónde te has metido, ¿verdad?, me dijo, nuestras acciones tienen consecuencias, y las tuyas no han hecho más que empezar. Le dije entonces que colgaba los hábitos, de manera definitiva e irrenunciable, que no estaba dispuesto a soportarlo más. Deberías haber escuchado su voz, el tono de sus palabras: tú te irás cuando dejes de remover la mierda y el obispo lo permita.

Se me heló la sangre, Alma. La misma persona que después se pone ante el altar para hablar de la bondad de Cristo, me habló como lo hubiera hecho el mismo Diablo. Me quedé sin palabras

Por primera vez tengo miedo, no tanto por mí como por todos los que estáis a mi lado. No deseaba contártelo, para qué hacerte pasar un mal trago que tampoco podrías paliar. Veras, llevo dos días en cama, Alma. Por suerte el bueno del padre Agustín me cuida, el resto me tratan como si fuera un apestado. Y no, no es porque esté enfermo, es porque me dieron una paliza, en plena calle y a los ojos de todos. Nadie sabe quienes fueron, pero yo sí, aunque deba callármelo. Son secuaces del obispo, gente criminal que en estos tiempos convulsos, ahora que ha muerto el general, tienen patente de corso para actuar a su antojo. Gente que, mientras me golpeaba sin piedad, me decían que olvidara todo y que volviera al redil de los siervos devotos del obispo..

Pero no pienso arredrarme, amor. Volveré contigo, así reviente el mundo y bajen los ángeles. Hasta a ellos me enfrentaré si es necesario, para defender el sentimiento que nos prodigamos. Si existe Dios, entenderá que necesite atar mi piel a la tuya hasta el fin de los días.

¿Sabes que pensaba el otro día? Te recordaba en nuestro último encuentro, cuando saliste del baño, envuelta en la toalla. Te pusiste frente a mí mientras yo, echado en la cama, te miraba. Mira, esto es lo que llenó mi mente por unos instantes: tú buscando tu ropa… tú avergonzada (como si ya la vergüenza todavía sirviera de algo)… tú poniéndote las bragas con el mayor recato, sin apenas subir la toalla más allá de lo necesario… tú despojándote de ella, después, y lanzándola al aire… y tus pechos, ellos sí, mostrándome sin recato las rosas que los colman. Y vistiéndote mientras me sonreías y preguntabas porqué te miraba de aquel modo. Cómo iba a mirarte si eres tan hermosa. Fue tan hermoso revivir esa escena. Incluso trascendió al placer que me produjo su recuerdo.

No podrán con nosotros. Te lo juro Alma. He averiguado que vienen tiempos nuevos. Sé, por fuentes fiables, que la España de la Cruz ha de cambiar a otra sin espinas. No puedo contarte mucho, pero debo ponerme en contacto con personas importantes de partidos políticos, todavía en el exilio, que están dispuestas a escuchar lo que sé para tomar medidas en un futuro próximo.

No te imaginas la fuerza que eso me da. Saber que existen puertas a las que llamar y personas dispuestas a escucharme. Eso, nuestro amor y la inminente posibilidad de un futuro sin más atadura que la de crecer juntos como seres libres.

Cuento los días y te rememoro, como decía el poeta: “entre solitarias lunas de deseo”

Tuyo,

Ángel Capaz. 















Escrita y publicada por Manel Artero en su blog en Abril 2017
Foto: Miss Cakahuette




domingo, 26 de marzo de 2017

Cartas desde Barbastro - Lazo blanco 12







Ronda de Sant Pau
Barcelona. Es viernes y es sol.


Ángel
mi vida, que todo lo llenas
mi amor, que hasta la vida te debe

Esta mañana llegó tu carta. Ella vino deprisa a dármela, en cambio yo, recordé esa sensación de cuando logramos parar el mundo, y la guardé en el bolso del mandilón, esperando un momento a solas, un instante de paz, entre el cansancio y la noche. Te leo recostada en la cama, y te noto encerrado, horriblemente cargado de responsabilidad que no sé si te corresponde. Mas te siento lleno de amor, y esa es la llave hacia nuestra libertad, sin duda.

Pasó un ratito hasta que seguí leyendo, quise respirar y dejar que mi corazón clandestino se calmase imaginando lo bonito que sería que estuvieses aquí, para poder abrazarte y dejar que reposaras tu cabeza en mi regazo desnudo, como siempre hacemos entre caricias de extrema delicadeza. Seguí leyéndote, y los latidos de nuevo fueron tan intensos como el silencio, y su cruda belleza. Y en mis manos taciturnas así te sostengo y te releo, y se vuelve a parar la ciudad, como cada vez, cada única vez que pudimos estar juntos. Las mismas manos que ahora destempladas juegan a recorrer mi cuerpo como si de las tuyas se tratasen. Pero no es lo mismo, Ángel. No me avergüenza confesarte que necesito uno solo de tus dedos, haciéndome en silencio, y tu calor, y tu sola presencia.

Cuando te escribo, quiero lucirme ante ti, siempre intento esconder mis dudas, pero hemos hecho un pacto, de ser y estar y hablar sin temores sin dobleces sin fronteras, y me consta al leerte que tu también lo cumples. Así que aquí me tienes , tendida en la cama, con tus cartas cerca donde pueda olerlas, como tantas veces hemos estado, mirándonos, a través del microscopio que son los ojos que, cerrados incluso, ven todo lo que otros jamás podrán vislumbrar, a riesgo de desenfocar la realidad al mirarnos a tan poca distancia.

Aún así todas las consideraciones sirven para verlo todo más claro, y para amarnos sin reservas, que es la única manera de querer y de amar en la que, a pesar del mundo, creo.

Puede que tengas razón, Ángel. No sé si quiero saber de la oscuridad y la sangre, de un pasado sin remedio que no hemos decidido y que ya no podremos cambiar. No sé si quiero saber más de los vecinos que dejé atrás, o de unos valles casi secretos hasta en los mapas. Aunque todo lo que atañe a mi abuelo, es también, por supuesto, cosa mía, y ahora también cosa tuya. Por eso sé a ciegas que cuidarás cada detalle y de Manuel, quien todo lo dio en vida a cambio de criarme, hasta llegar a ser la mujer que soy, el mismo que supo ahora dejar que me fuera lejos. Tanta entrega y tanta generosidad solo resulta posible en las personas que amamos, y a veces ni eso siquiera.

Quizás lo más terrible que te oído hasta el momento. Renegar de tu Dios, y de tu fe en él. Sabes que jamás te pediría nada parecido. Pero entiendo tus recelos, y tu incertidumbre, y todos tus debates al respecto. Creo que entiendo tu ira. Pero sabes que ninguna iglesia conseguirá borrar la vida misma, porque nadie es dueño de todo el tiempo, porque en todo caso somos nosotros quienes inventamos el olvido, y también quienes podemos impedirlo. Creo en las personas como tú Ángel, honradas y luchadoras, sensatas con la lógica del alma, si es que el alma respira con fórmulas matemáticas, que esa es otra... No te angusties, amor mío, y no consientas que te roben ni la paz ni la fe en lo invisible y lo todopoderoso, esa fe que yo a menudo dudé desear tener, y que al final encontré en tu amor. Creo en ti, es todo cuanto debes saber.

Barcelona, ya sé porqué le dicen ciudad condal. Está tan abierta al mundo y a los humanos que merece, por su talante y su extraordinaria luz, al amanecer y de noche al apagarse, el título de ciudad mundial. A mí me ha adoptado como hija del azar, y me siento feliz de pasear por sus calles, sin rumbo, de sentarme a descansar frente al mar, y ver en los juegos de los niños en la arena, nuestras manos jugando libidinosas en toda su inocencia. Feliz de imaginar que en unos meses podremos vernos, quizás sin tener que esconderse todo el día, solamente ser fugitivos al huir de la maldad y la perversidad con que ciertos humanos siempre se apoderan de las situaciones. Si ha de triunfar la belleza, en todas sus extensiones, ha de ser en la tierra, en un lugar como éste, como muchos otros lugares, con todo el horizonte, con todo el futuro siempre por delante.

Confieso que me repito sin cesar las palabras de mi abuelo en el andén... Imagínate que todo sale bien...

Qué fácil será la vida cuando estemos, al fin, juntos. No dejo de soñar con esa imagen, despierta, preguntas y respuestas, miradas y miradas hacia delante, diálogos que ahora solamente son monólogos pero que sin duda acabarán siendo la película de nuestra vida, en un cine con dos únicos espectadores. Nosotros y en la butaca de al lado, nuestro amor. Y ahora entregarme a la difícil tarea de esperar tu respuesta, y a vivir mientras te espero. Con miedo a que intercepten mis cartas, a que se interpongan entre nosotros, a que desaparezcas incluso... Disculpa que te escriba mis temores más inconfesables, siento necesidad de sacarlos fuera, mi alma debe permanecer pura y ocuparse ahora de nosotros y de nuestra supervivencia, exclusivamente. Entiéndeme bien. Y sigue a mi lado.

Prefiero no gastar palabras hablando de lo cotidiano, de esta casa, de estas calles, de esta familia, de mi trabajo diario. Sé que lo entenderás. Las cartas se me vuelven escasas, cada vez más, o yo me vuelvo desprendida, no lo sé. No sabré escribirte notas escuetas, y no quiero hacerlo. Cualquier persona me adivinaría con leer apenas las primeras líneas, así que me pregunto, para qué esconderme en palabras incompletas y folios exiguos... Te escribiré como nunca, sabiendo que cada uno de esos renglones torcidos son en realidad el camino. Y sabré conformarme con tus cartas, tengan la extensión que traigan, siempre me sabrán a poco. Alma inconformista e impaciente. Alma que te desea y que te espera. No lucharé también contra mi propia esencia. Cambiaré para ti, mientras te espero, mis lágrimas por sonrisas, y mis dudas por alegrías. Sabré esperar a que de repente te vea aparecer caminando, sin sotana y sin tapujos, y te quedes, maldita sea, y te quedes conmigo.





Seré más que papel y bálsamo y tiempo
Seremos más allá de tu cárcel sin sol y mi clandestinidad


Siempre desnudos
Siempre la piel

Alma







martes, 21 de marzo de 2017

POETRY / Charles Bukowski

photography: David Lynch


POETRY

it
takes
a lot of
desperation
dissatisfaction
and
disillusion
to
write
a
few
good
poems.
it's not
for
everybody
either to
write
it
or even to
read
it.

Charles Bukowski



POESÍA

hace
falta
mucha
desesperación
insatisfacción
y
desilusión
para
escribir
unos
pocos
buenos
poemas.
no todo
el mundo
puede
ya sea
escribir
la
o siquiera
leer
la


Charles Bukowski


Uno de esos últimos poemas editados en vida, The Last Night of the Earth Poems, 1992, dos años antes de morir.



lunes, 13 de marzo de 2017

Me gustaría leer / LEONARD COHEN




I´d like to read
one of the poems
that drove me into poetry.
I can´t remember one line
or where to look.

The same thing
happened with money
girls and late evenings of talk.

Where are the poems
that led me away
from everything I loved

to stand here
naked with the thought of finding thee.

 

LEONARD COHEN "La energía de los esclavos" 1.972


Me gustaría leer
uno de los poemas
que me arrastraron a la poesía.
No recuerdo ni una sola línea,
ni siquiera sé dónde buscar.

Lo mismo
me ha pasado con el dinero,
las mujeres y las charlas a última hora de la tarde.


Dónde están los poemas
que me alejaron
de todo lo que amaba


para llegar a donde estoy
desnudo con la idea de encontrarte.





jueves, 9 de marzo de 2017

Cartas desde Barbastro - Lazo negro 12

IN NOMINE DEUS olio su tela 70 x 50 cm anno 2011 Roberto Ferri


                                                    Infernal San Leonardo de Yagüe

Añorada Alma,
Con que poca cosa nos conformamos a veces. El hecho de poner tu nueva dirección en un sobre ya me parece una bocanada de aire limpio que antes me faltaba. Y saberte alejada de Ainsa y de Magdalena (a la que Dios perdone) y de todos los fariseos que la pueblan. El único que me preocupa es Manuel, las cosas que he averiguado le atañen de manera directa y no sé si debería contárselas. Pero claro, eso a ti, a tu juventud y a tu futuro apenas os atañen. Por eso será mejor que no embrutezca la carta con pensamientos oscuros cuando debería mandarle luz y alegría. Las cosas que he sabido de la guerra, de nuestro pueblo, de algunos de nuestros vecinos. Qué baño de sangre derramada por nada (así en el original). Ya ves que me cuesta mucho, Alma. Hoy me es casi imposible. Será mejor que termine de escribirla mañana.

Cuando leía tu última carta pensaba que mientras en ese tren tuyo la vida pasaba deprisa, en mi cárcel  sin barrotes todo se convierte en sólido inmóvil. Nada ocurre, nada sucede, pero unos muros cada vez más altos y peligrosos se ciernen a nuestro alrededor. Y toda la culpa es mía.

Lo único que necesitamos es Tiempo. La iglesia es experta en él, en dejar que el Tiempo lo pudra todo hasta hacerlo desaparecer. Esa es un arma que podemos utilizar en nuestro beneficio: la Paciencia.

Nombras a Dios como “mi” dios. Pues ese dios ha muerto, Alma. Y con él la Meretriz, la puta del Poder y todos sus acólitos entre los que ya no me cuento, a pesar del hábito que estoy obligado a vestir. Jamás se limpiará la sangre que mancha las manos de ese dios. Jamás (así en el original).

Me dices que “sucumbiremos sin el tacto y la mirada”, mientras las cartas permanecerán. No es cierto. No al menos para mí. Porque la tinta sobre el papel puede borrarse, mientras que cada caricia tuya sigue transitándome por la piel, rememorándote. El papel puede destruirse de mil modos, mientras que los recuerdos pueden pervivir en la memoria de quien los atesora. Claro que puede llegar el olvido. Bien como terapia, porque el recuerdo causa dolor, o bien como acto voluntario, porque deseemos llenar su espacio con un recuerdo mejor. Pero yo me niego, no deseo sustituir tu recuerdo, el de tus caricias, el de tus palabras, porque ninguno de ellos me causa dolor alguno, bien al contrario, son el bálsamo que me permite sobrevivir sin tenerte. No me olvides tú tampoco. No seas papel. Te lo ruego.

Nos falta tan poco que pronto parecerá que el tiempo se detiene para martirizarnos. Pero habrá un día a día, unas horas de descanso en esa tensa espera. Tengo tanta urgencia, Alma…  (Los puntos sustituyen a un par de frases totalmente ilegibles)

Ahora es tiempo de razonar y planificar. Preparar ese nuevo paraíso llamado Barcelona que será el origen de nuestro futuro común. El espacio donde podrás cumplir tu deseo de cuidarnos. Cuidarnos el uno al otro, envejecer juntos. A veces tengo tanto miedo. Mi edad, que pronto seré un anciano para ti; mis muchos estudios y mi nula experiencia en la Vida, de qué me servirá todo eso cuando deba ganarme el pan… ya ves que pensamientos me invaden cuando Tú te me apartas del recuerdo. Pero sé que los buenos cristianos a los que acudiremos nos ayudarán en todo lo posible. Al final de la carta te pondré la dirección a la que puedes acudir por si los necesitaras.

También me dices en la tuya que lloras a menudo. Y se me parte el corazón. Pensar que esas lágrimas son por mi causa me llenan de desdicha. Y no puedo evitarlo, me maldigo. Porque lo que yo deseo es tu risa. Tu Ángel, ese hombre que lo es por tu amor, solo aspira a devolverte un poco del elixir que le regalaste, que todo lo cura y todo lo mitiga.

Ya termino, Alma. A partir de ahora nos mandaremos notas escuetas, no quiero dar pie a que nadie pueda ver más de lo que ya adivinan. Mandaré otra carta a Manuel para que haga unas indagaciones que nos atañen, y a él de forma personal, y mandaré una tercera a mi tía para ir preparándola. Queda trabajo, mucho trabajo por hacer.

Te dejo, Alma. No querría, lo sabes. Porque mientras escribo mantengo abierto un vínculo contigo que parece romperse al cerrar el sobre. Pero debo decirte hasta pronto.

Tuyo y prisionero,
Ángel desnudo.

PD: Me gusta pensar que somos una nave surcando el mar del tiempo, sin más límite que las orillas de la imaginación. (No sé si la frase es mía, pero nos define)






Escrito y publicado por Manel Artero en Marzo 2017
Óleo: IN NOMINE DEUS olio su tela 70 x 50 cm anno 2011 Robero Ferri







martes, 7 de marzo de 2017

Te desnudas igual que si estuvieras sola / J.SABINES



Roberto Ferri, impalpabili tracce dal ciel



Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estas conmigo.
¡Como te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.
¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!
Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío!

Jaime Sabines





"Uno debe aspirar a tener las menos palabras posibles para comunicar las emociones más auténticas del hombre. Escribí poesía porque nunca aprendí a bailarla, a transmitirla en un apretón de manos, en una caricia, en un grito"

'Jaime Sabines: Apuntes para una biografía' 2012.




domingo, 5 de marzo de 2017

Los poetas y la cultura, 1924, FERNANDO PESSOA


Foto:The sound of words. Project Idea Frequency Typography.


"Un poeta que sepa lo que son las coordenadas de Gauss tiene más probabilidades de escribir un buen soneto de amor que un poeta que no lo sepa. No hay en esto más que una paradoja aparente. Un poeta que se dio al trabajo de interesarse por una dificultad matemática tiene en sí el instinto de la curiosidad intelectual, y quien tiene en sí el instinto de la curiosidad intelectual recogió por cierto, en el decurso de su experiencia de la vida, pormenores del amor y del sentimiento superiores a los que podría haber recogido quien no es capaz de interesarse sino por el curso normal de la vida que lo afecta: el comedero del oficio y la correa de la sumisión. Uno está más vivo que el otro por lo menos como poeta: de ahí la relación sutil entre las coordenadas de Gauss y la Amaryllis del momento. Uno es un hombre que es poeta, el otro un animal que hace versos."

FERNANDO PESSOA,
Los poetas y la cultura, 1924, Ensayo Pessoa.




lunes, 27 de febrero de 2017

Cartas desde Barbastro, lazo blanco -11-





                                            En el tren, es sábado y es desasosiego


Ángel,
Dios mío,
si estuvieras aquí.

Saco otra vez tus cartas del bolso y compruebo que me acompañas en todo momento. Te leo una y otra vez, algo nerviosa, rebusco detrás de cada frase detalles ocultos que me hayan podido pasar desapercibidos, que sepan y que huelan a ti, que consigan hacer la distancia más corta y menos dolorosa. Y que me acompañen en este viaje.

Pasan los árboles deprisa, pasan los latidos acelerados, pasan los recuerdos y se detienen en la ventanilla, como escenas que tu dios ha permitido por algún definitivo motivo, de bocas y besos, de aliento y sudor, secuencias de sal, de caricias y de piel que se desnuda a escondidas y se nos arrodilla ante la belleza, antesala del amor. Pasan los kilómetros también deprisa, si te abstraes en un punto, parecen una línea inexorable, sueño que hacia ti.

Recuerdo cada instante contigo, ahora que no hay nadie en el vagón puedo hacerlo libremente, y cerrar los ojos, y volver a traerte, a posar mi mano  y acariciarme como solo tú me acaricias. Recorrer pausadamente mi cuerpo, hasta conseguir dejarme sin respiración, siento mis dedos con tus dedos, juntos paseando sin pausa, sin descanso y si duda. Cual liturgia repetida, te acercas y te quedas, y me bebes y me haces. Y yo me deshago.

Ángel, estás aquí, aún con más presencia si cabe, acompañándome, haciendo que no sienta ni el frío ni el cansancio ni las penas, diciéndome con los brazos abiertos "-Ven, Alma mía", y soy yo la que está aquí hundiéndome en ellos como si nunca más fueran a abandonarme. Quizás sea esa la única palabra de dios, y no otra, la palabra que existe más allá de la tentación y el deseo, la palabra que los amantes no alcanzan jamás a escribir.

Hace unos meses mi respuesta a tu carta hubiera sido no, no y no. Sobran los motivos, ambos lo sabemos. Pero creo que tengo derecho a no poner más en duda, al menos, mi amor. Que es lo único que realmente poseo. Así es que debo decirte que te deseo, y que tengo urgencia de verte llegar con la sotana negra, caminando hacia mí, siempre ese ritual del silencio y la caricia y el beso en el cuello, y poner mi mano sobre la tuya en mi pecho. Y entregarnos, como si no existiese otra posibilidad, ni mejor lugar para incluso morir si hiciese falta. Que siento necesidad de usted y de ti. Que te quiero, amor.


Pienso de repente en la gente que dejo, por suerte, atrás en el pueblo... qué vileza y cuánta ruindad, no es enfado lo que siento, sino lástima, qué más decirte de ellos... cómo se puede condenar a nadie por amar, cómo han podido atreverse sin saber a juzgarnos, precisamente aquéllos que yo en algún momento pensé quizás superiores o con más oportunidades, y que ahora en cambio me despiertan náuseas al descubrir que están muy por debajo de mi familia y de ti, Ángel. Les detesto, Padre Ángel, seguramente debería confesarme. Mas no lo haré con nadie más que con usted, y es usted quien lo sabe y debe saberlo. Nadie más.

De entre todos ellos, por increíble que parezca, la única persona que traigo en el equipaje se llama, lo sabes, Magdalena. Me ha preparado una fiesta de despedida sorpresa, con sus amigos en aquella casa de la que te hablé. Bebimos, reímos, hablamos, me dieron unos regalos preciosos, bebimos más, y no pude participar en ninguna de las escenas de sexo que por cierto me dejaron presenciar, porque solamente siento deseo de ti, Ángel, esa es la verdad, y en cuanto les mostré mi sentir,  así lo respetaron todos. Mucho humo, poca luz, tantas manos como lujuria. Todas esas personas sin nombre me respetan y me parecen más honestas y leales que el resto. Suena extraño pero hacen que me sienta a gusto y en paz, sin más. Sospecho que sabes de qué y quiénes hablo...  Y aunque puedo imaginar que no te guste leerlo, quiero compartirlo todo contigo. No sé cómo acabé durmiendo en la misma habitación de entonces, las mismas sábanas suaves de raso que acaricié hasta rendirme al sueño, la misma música; la recuerdo tímidamente cuando se acercó a arroparme, y me besó con tanta ternura, como seguramente solo una madre o un padre saben besar.


Escribir cartas es una posibilidad, aun sabiendo que insuficiente y que puede dar lugar a malas interpretaciones incluso, es el único modo de tenerte. Puedo tocarte en la distancia, pero también te necesito de cerca, tan cerca que te sienta dentro. Los besos que te llegan son los más cálidos que puedo escribirte, pero el ansia de poder dártelos es una fuerza sobrehumana que no sé tramitar. Las cartas permanecerán, pero nosotros, sucumbiremos sin el tacto y la mirada, y esa idea me carcome, me recorre y me corroe algunas, muchas, casi todas las madrugadas. Soy valiente para mirar hacia delante e imaginar el futuro contigo pero ahora debo estar centrada también y con los pies en la tierra, y cuidar de mí y de nosotros, más que nunca.

No sé realmente porqué escribo, seguramente los nervios. No del viaje, ya imaginarás que es la primera vez que salgo de mi tierra, sino más bien por dejar atrás a Manuel, con una tos que no acaba de curar, y más abuelo que nunca. Ha sido una despedida muy triste, por mi parte, a pesar de mi sonrisa no pude ni quise disimular los ojos vidriosos detrás del cristal y esas pocas lágrimas que huían furtivas; mi sonrisa era enorme, del mismo tamaño que mi dolor.  Y en cambio tremendamente acertada por su parte, como siempre, cuando me abrazó fuerte y me susurró muy tranquilo al oído:

"Mi niña, no debes quedarte en un lugar que no puedes florecer libre, aunque te guste. Imagínate por un instante que lo arriesgas todo y que todo sale bien. Vete, Alma mía, yo estaré contigo, como siempre."

Estoy llorando.

No sé qué me pasa, lloro muy a menudo. El vagón también llora su recorrido en silencio, y en el vaho del cristal, al respirarte cerca, dibujo ya sin miedo, tu nombre.


Tu deseo de vernos, es imposible que sea más fuerte que el mío.
Sabré esperarte unos meses, y también creo que sabré esperarte toda la vida.


Tuya
siempre

Alma,

tu amor
ojalá mañana,
tu esposa.



                                                       Domingo, ya en Barcelona

Ángel,  unas palabras para decirte que he llegado bien, y que me han ido a buscar a la estación, parecen muy amables, estoy segura de que lo son. Será fácil trabajar para ellos, y adaptarme a esta ciudad y a su gente. Esta casa está llena de libros, al menos no estaré sola. Mañana escribiré más.

Por favor, no dejes de escribirme estos meses, mientras tanto llega el día en que podamos vernos aquí. Dime si puedo hacer algo, esperar me sabe a demasiado poco.



miércoles, 8 de febrero de 2017

Cartas desde Barbastro, lazo negro -11

Fotgrafía: Miss Cakahuette



                                                                                     
                                               San Leonardo de Yagüe (sin fecha)

Alma, mi esposa algún día,

Tu carta me deja un regusto amargo. Si bien me colma de felicidad saber que mis palabras son medicina para tu espíritu, me entristece sobremanera el comportamiento de nuestros  vecinos, a los que ya jamás perdonaré.

Cuánta hipocresía hay en el mundo, Alma. Si supieras la de cosas que me han contado en confesión, esos que ahora te marcan con la mirada, y lo buenos cristianos se sienten, o les vieras las caras cuando toman la eucaristía ¡Fariseos! Criaturas desleales que tiran la primera piedra sin mirar la maldad que anida en su interior. Y esta Iglesia, la experta hipócrita que acuñó la frase: “Nisi caste, saltem caute” (si no casto, al menos cauto). Pero no, no quiero convertir la paz que me da tu amor en odio por quien ni eso merece. Prefiero centrarme en ti y en nuestro futuro encuentro.

Me consuela saber que no estás sola, que Manuel te trata con dignidad y que Magdalena ha demostrado ser la más cristiana de todas las mujeres ¿Te das cuenta de que a pesar de no tenernos el uno al otro no estamos solos? Verás porqué.

Dice que envidias a mis compañeros. No lo hagas, porque no los hay del modo que los imaginas. Solo aquel del que te hablé, de nombre Agustín. Él, al igual que yo ahora, está resuelto a abandonar los hábitos y es la única persona que parece estar de mi lado, nuestro lado. Tampoco entiende el celibato. De hecho fue él quien me lo confesó y eso me permitió poder contarle  mis dudas y temores. De ahí que te dijera más arriba que no estábamos solos.

Voy ahora a tu pregunta sobre si marcharía contigo hoy mismo. Mi respuesta sería un sí rotundo, como no podía ser de otro modo. Pero en este instante no tengo libertad de decisión; no ahora, no por el momento ¿Recuerdas que te hablé en una carta anterior que creía que el padre Anselmo había traicionado el secreto de confesión al delatarme al obispo? Siempre pensé que ese tipo de cosas, que había escuchado aquí y allá, eran habladurías dictadas por la venganza, otro de los males que asolan esta triste tierra de Caín, pero ahora confirmo que había más certeza de la que mi inocencia era capaz de ver. En nuestro encuentro intentaré explicártelo mejor.

Alma, tenemos tanta suerte. Adán y Eva solo tuvieron el Edén que les puso su Creador. Nosotros, sin embargo, construimos el nuestro en cualquier lugar que podamos abrazarnos en libertad. Ahora sabemos que ya no volverá el Paraíso de Barbastro, pero tanto da, construiremos otro en la hermosa ciudad de Barcelona.

Yo soy de Barcelona, creo que es algo que nunca había dicho a nadie cercano. Mi familia, gran parte de ella, emigró a esa hermosa ciudad a principios de siglo. Eran tiempos duros en el campo y allí se estaba construyendo la ciudad cosmopolita que es ahora. Yo nací en un barrio humilde que viste la falda de una de sus montañas emblemáticas: Montjuic. Allí pasé mi primera infancia. Pero la guerra cambió las tornas y el hambre que nos atenazó en la posguerra se cebó en las grandes ciudades. La solución que encontraron mis padres fue mandarme de nuevo a sus orígenes y de ahí al seminario. Fíjate en que pocas palabras cabe mi vida entera. Pero la cuestión es otra.

En Barcelona todavía me queda una tía abuela. Una mujer muy mayor ya a la que podría ir a visitar con la excusa de que está sola y algo delicada. Aprovecharía para buscarle alguien que pudiera cuidarla en lo que le quede de vida. Eso me permitiría salir de esta cárcel sin problemas. Conque sé que sólo no me dejarán marchar, me haría acompañar por Agustín que también nos pondría en contacto con grupos cristianos que se han apartado de esta meretriz de Babilonia. Sería un modo de que tú, después de mi partida, la última de todas, tuvieras gente a la que acudir para que te echaran un mano.

El único problema es que organizar todo esto sin despertar sospechas va a llevar más tiempo del que desearíamos. Pero qué prefieres, la tristeza de cualquier rincón donde la prisa y la incertidumbre nos golpearán sin descanso, o la paz de un piso pequeño y humilde que puede ser nuestro hogar durante unos días.

Si pudieras esperar un par de meses podríamos vivir ese hermoso sueño. Te echo tanto de menos. Y si antes tenía el consuelo de la oración, ahora reniego de ella y de todo, y solo estás tú para iluminar la oscuridad de mi alma.


Solo tú, mi vida. Tu mirada, tu calor, Tú.

Dame una respuesta.

Dime que esperarás,

Tu ansioso Ángel








Publicado por Manel Artero Badenes en su blog El Día a Diario

Fotografía: Miss Cakahuette




sábado, 4 de febrero de 2017

Cartas desde Barbastro, lazo blanco -10-

                                                                                         
Fotografía : Miss Cakahuette
                                                                                                     

                                                                                                                                                   Ainsa, (sin fecha)


Ángel
mi luz


Tu carta está siendo un verdadero antídoto, a los días que no duermo y a las noches que paso en vela, soñándote, como imposible. Hoy por fin vuelve a amanecer y yo a sonreír.

Tu regreso me hace extremadamente feliz. Vuelvo a sentir la misma urgencia por tus manos acariciándome y evoco cada uno de tus besos, esa perfecta cadencia al devorarnos, ese instante en el que el mundo, de puro amor, se detiene para nosotros, al mirarnos más allá de los ojos, al sentirnos dentro en perfecta comunión, al sabernos. Ser y estar, a pesar de las contradicciones y en secreto.

Ángel, la vida, de repente, no está siendo nada fácil aquí. Al menos para mí. Hay vecinos que han dejado de hablarnos, y apenas me relaciono. Las conversaciones con mi abuelo me sanan, y mitigan el dolor. Sé que Manuel me cuida, disimula despreocupación para no agobiarme, pero también sé que está acongojado, intentando suavizar la situación y buscando siempre las palabras precisas que me hagan reflexionar y tomar decisiones con la templanza que debo.

Yo me encuentro, a pesar de todo, excepcionalmente bien. Solo mi alma, es ella quién flaquea, echándote en falta sin descanso, sin cesar. Aleteando por la geografía hasta llegar y poder espiarte desde el cielo, envidiando a los compañeros que pueden verte y escuchar tu voz, imaginándote con la mirada perdida atravesando esas paredes de piedra, orando a tu Dios para que me proteja y me guíe, de algún modo, otra vez, hacía ti.


Y es así al final de cada día, que descubro que podemos soportar mucho más de lo que realmente creemos poder sobrellevar. No hubo más alba ni más ocaso que disfrutar desde que te fuiste. Debes saberlo.

Magdalena siempre me escucha, y suspira. -Ay, Alma, si pudiera enseñare a olvidar tanto dolor... pero no puedo. Es más, no quiero, precisamente porque te quiero. Algún día encontrarás la explicación a todo, ten paciencia y no dudes jamás de ti misma." Esas cosas me dice, y luego me abraza, y me acaricia la cara, y me siento tan arropada, casi como una niña, y me gusta esa sensación...

Pero la gente de esta tierra no es como ella. Y de sentir asfixia he pasado, en silencio, al ahogo y a sentir por momentos que debía abandonar, y a maldecir, y a intentar odiarte. Y aunque ya sabes que no lo he conseguido, te pido disculpas por mi insensatez, y te pido perdón, amor, porque sé que diciéndotelo te hice daño. Mucho daño.

Releo tu carta, una y otra vez, repaso con las yemas, una a una, cada una de esas letras, como un juego, como cuando dibujabas códigos secretos en mi vientre, y lo besabas, y le hablabas casi en tono de solemne oración, y yo me estremecía como hago ahora.... quién pudiera tener el poder de tocar ahora con ellas tus dedos al escribirme... ojalá que cuando te mires las manos, sientas siempre que te faltan las mías. Ojalá entiendas que siempre te amaré, hasta el frío de la muerte... y más allá, si es que hay algo más allá de veras, como decís.

Necesitaba saber que tu mano no me soltaría al caminar.
Y es ahora que lo sé.

Dime, Ángel, si pudieras, ¿vendrías esta misma noche...?
Ahora sé que sí, y es lo único que me importa.

Y precisamente por eso, puedo compartir contigo la decisión que he tomado. Me voy a Barcelona, amor mío, tengo que irme de aquí, no hallo otro modo de reencontrarme y de respirar, aunque sea sin tu aliento. Tendremos que buscar la manera de vernos, y de seguir escribiéndonos cartas, no me abandones ahora, te necesito más que nunca, tu sosiego y tu templanza, amor, y tu contradicción y tu locura, también la deseo, hasta volverla mía, y mi alma, tuya.


Por supuesto que te esperaré, Ángel, vida mía

Te quiero

amor fugaz
mi serenidad
tu amor mi luna
mi dulce canción de cuna


Alma 
como luna

llena.




Pd.: nada deseo más que encontrarme contigo.
Seguiré con cautela las instrucciones que me envíes